El lado oscuro del
universo
Carlos Torres Ocaña
Introducción.
Hace miles de años la
humanidad gobierna este mundo y se ha interesado por lo que nos rodea y el
principal centro de atención lo hemos dirigido al cielo, siempre preguntándonos
¿qué hay afuera?, ¿somos los únicos?, ¿qué edad tiene el universo?, pregunta
tras pregunta que durante mucho tiempo conforme va avanzando nuestro
conocimiento hemos ido respondiendo a la minoría de esas preguntas, fijamos nuestra mirada al cielo y observamos su
grandeza ,su majestad y luces de colores,
una más brillante que otra y al principio nos preguntábamos ¿que eran esas
cosas que brillaban?. Algunas culturas le llamaban o le llaman dioses, nosotros
hoy en día sabemos que se llaman astros, constelaciones, estrellas, satélites,
galaxias y muchos nombres más que hemos
de atribuirles. Hoy hablaremos sobre la edad del universo y su lado oscuro que
no es otra cosa que nuestra falta de conocimiento en esa área, dicen que mirar
al cielo es mirar al pasado ¿Por qué?.
Trataremos de explicar un poco de la complejidad de
nuestro universo a través de modelos teóricos
que a lo largo del tiempo en lugar de respondernos las preguntas nos
generan más interrogantes.
Desarrollo
Hemos de suponer por lógica que,
si una estrella está más cerca que otra, su brillo sería más intenso que alguna
que estuviese más lejos, pero ¿qué nos
dice la ciencia al respecto?. La cosa no es tan simple: ¿qué tal si está lejos, pero su brillo intrínseco es altísimo? La
luminosidad aparente de semejante objeto podría
ser mayor que la de otro que está más cerca pero es más tenue, y concluiríamos
erróneamente que el primero es el más cercano. Pueden medir luminosidades con
toda precisión y saben exactamente cuánto se atenúa la luz con la distancia (un
mismo objeto al doble de la distancia se ve cuatro veces más tenue; al triple,
nueve veces más tenue y al cuádruple, 16…). Lo único que necesitan para saber a
qué distancia se encuentra una galaxia es localizar en ella algún objeto cuya
luminosidad intrínseca se conozca: un objeto que sirva como patrón de
luminosidad.
Resulta
que la luz de una galaxia también puede decirnos a qué velocidad se acerca o se
aleja de nosotros. Por una razón
parecida, la luz de una galaxia se ve más roja cuando ésta se aleja y más azul
cuando se acerca. Los astrónomos de principios del siglo XX esperaban encontrar
la misma proporción de nebulosas espirales con corrimiento al rojo (que se
alejan) que con corrimiento al azul (que se acercan). En vez de eso
descubrieron que todas (menos las más cercanas) presentan corrimiento al rojo. Es decir, todas las galaxias se están
alejando entre sí.
¿Qué
significa esto?
Cuando,
en 1929, Hubble comparó los datos de corrimiento al rojo con los de distancia,
se llevó el susto de su vida: los datos se acomodaban en una bonita recta
(bueno, más o menos), lo cual indica que cuanto más lejos está una galaxia, más
rápido se aleja y que la relación entre distancia y velocidad es una simple
proporcionalidad directa: una galaxia al doble de la distancia se aleja al
doble de la velocidad, una al triple, al triple… Ésta es la llamada ley de Hubble, y se interpreta como signo
de que el Universo se está expandiendo.
¡Algo
interesante para estudiar¡ pues este descubrimiento daría paso a una de las
teorías más polémicas hasta ahora, qué
se ha mantenido como la única causa probable del origen del universo. Veamos. El descubrimiento de
Hubble condujo al poco tiempo a la teoría del Big Bang del origen del Universo.
Si las galaxias se están separando, en el pasado estaban más juntas. En un
pasado suficientemente remoto estaban concentradas en una región muy pequeña y
muy caliente —y no eran galaxias, sino una mezcla increíblemente densa de materia
y energía—. Hoy en día la huella de esas densidades y temperaturas aún debería
estar rondando por el cosmos, pero ya muy diluida, en forma de una radiación
muy tenue distribuida por todo el espacio. En 1965, Arno Penzias y Robert
Wilson, dos físicos que estaban probando una antena de comunicación satelital,
detectaron un ruidito persistente que no podían explicar. Éste resultó ser el
rastro del violento origen del Universo. Hoy se llama radiación de fondo, y sirvió para convencer a casi todo el mundo de la teoría del Big Bang.
Era lo que teníamos
en ese entonces hasta que, en 1916, cuando Albert
Einstein publicó la teoría general de la relatividad, nos trae con ellas las
siguientes teorías; si el espacio tiene curvatura positiva, como una esfera, los ángulos de un triángulo suman más de 180
grados, si tiene curvatura negativa, como una silla de
montar, menos. Todo depende de qué tan fuerte jale la fuerza de gravedad total
del Universo, o en otras palabras, de cuánta materia y energía contenga éste en
total:
¿Dónde quedó el Universo?
Para la década de los
90’s teníamos teorías y modelos que
explicaban una pequeña parte de cómo funcionaba el universo peso a ello aun no
lográbamos ponernos de acuerdo.
*Según el modelo inflacionario, el Universo
debía contener suficiente materia y energía para que la expansión se fuera
deteniendo sin nunca parar por completo (geometría plana).
*Unos estudios de la
radiación de fondo corroboraban observacional mente que el Universo es de
geometría plana, y sanseacabó.
*Los recuentos del
contenido de materia y energía del Universo decían categóricamente que éstas no
alcanzaban ni de lejos para producir la geometría plana que exigían el modelo
inflacionario y los estudios de la radiación de fondo. Por lo tanto, concluyeron los cosmólogos, faltaba una parte del
Universo. De hecho, faltaba la mayor parte: alrededor del 75% de la materia o
energía necesaria para explicar que el Universo cumple con una geometría plana.
¿Dónde estaba?
Grandes explosiones, tenues lucecitas.
Los
científicos del Proyecto de Cosmología con Supernovas (Supernova Cosmology
Project), dirigido
por Saul Perlmutter, habían tomado fotos de las galaxias de la misma región
como referencia. Al comparar las nuevas imágenes con las de referencia, vieron
que en una galaxia había aparecido un punto brillante. Era una supernova, una
estrella que hizo explosión. Las supernovas son muy intensas, lo que permite
verlas desde muy lejos, y alcanzan todo aproximadamente el mismo brillo
intrínseco, por lo que son excelentes patrones de luminosidad. Hoy en día, las
supernovas Ia son el patrón más usado para determinar distancias a galaxias muy
lejanas
Expansión acelerada
La luz,
viajando a 300 mil kilómetros por segundo, tarda cierto tiempo en llegar a la
Tierra desde sus fuentes: ocho minutos desde el Sol, unas horas desde Plutón,
unos años desde las estrellas más cercanas, 30 mil años desde el centro de
nuestra galaxia y muchos miles de millones de años desde las galaxias más
lejanas. El corrimiento al rojo de las
galaxias lejanas se debe a que la expansión del Universo “estira” (es un decir)
su luz. Comparándolo con la distancia a la que se encuentra la galaxia se
obtiene información acerca del ritmo de expansión del Universo en épocas
remotas.
Para
1998, los equipos de Schmidt y Perlmutter habían estudiado unas 40 supernovas
que explotaron entre 4 000 y 7 000 millones de años atrás. Estos datos les
bastaron para convencerse de que algo andaba mal con la cosmología del Big Bang Luego
de descartar posibles fuentes de error (como intromisiones de polvo
intergaláctico) y de verificar que ambos equipos obtenían los mismos
resultados, los investigadores
anunciaron públicamente una conclusión nada prosaica: la expansión del
Universo, lejos de frenarse como casi todo el mundo suponía, se está
acelerando.
El lado oscuro
La
cosa tiene implicaciones, por ejemplo, en la edad del Universo. Ésta se
calculaba suponiendo que la gravedad frenaba la expansión. Si en vez de
frenarse, se acelera, el cálculo cambia y el Universo resulta más antiguo. Pero
la implicación más tremenda del Universo acelerado tiene que ver con el asunto
de la gravedad. Ésta es una fuerza de atracción y, en efecto, tiende a frenar
la expansión del Universo. Entonces, ¿quién demonios la está acelerando?
Como decía al principio
entre más escudriñamos el universo creamos más interrogantes ¿qué es esa energía que mueve el universo?.
Dos posibilidades
Antes
de 1929 todo el mundo creía que el Universo era estático. Cuando la teoría
general de la relatividad mostró que no podía ser así, Einstein añadió a sus
ecuaciones un término que representaba una especie de fuerza de repulsión
gravitacional y que tenía el efecto de mantener quieto al Universo. Le llamó constante cosmológica.
Cuando Hubble descubrió la expansión del Universo, Einstein retiró la constante
cosmológica con cierto alivio. Pero su extraña creación reapareció, por
ejemplo, en el modelo inflacionario del Big Bang, y ahora podría ser el
origen de la fuerza de repulsión que le está ganando la partida a la atracción
gravitacional.
La
constante cosmológica es una propiedad intrínseca del espacio, es decir, el
espacio simplemente es así y se acabó. Otra
posibilidad (que en realidad es toda una clase de posibilidades) es que la
energía oscura provenga de un nuevo tipo de campo, parecido a los campos
eléctricos y magnéticos, al que algunos cosmólogos llaman quintaesencia.
Adiós, mundo cruel.
Con el
descubrimiento de la expansión acelerada y la energía oscura las cosas han
cambiado. Si bien aún no se puede decidir si la energía oscura es constante
cosmológica o quintaesencia, está claro, en todo caso, que la posibilidad del
Gran Apachurrón queda excluida. El Universo seguirá expandiéndose para siempre
hasta que desde la Tierra no veamos ya otras galaxias por haber aumentado tanto
las distancias que su luz ya no nos alcance.
Si la
energía oscura resulta ser de tipo energía fantasma, el final del Universo será
muy distinto a lo que nos habíamos imaginado. Según el físico Robert Caldwell y
sus colaboradores, llegará un día, dentro de unos 22 mil millones de años, en
que la aceleración de la expansión del Universo empezará a notarse a escalas
cada vez más pequeñas para producir un final que se llama Big Rip (el “Gran Desgarrón”). Mil millones de años antes del Big Rip, la energía fantasma superará a la atracción
gravitacional que une a unas galaxias con otras y se desmembrarán los cúmulos
de galaxias. Sesenta millones de años antes del fin, se desgarran las galaxias.
Tres meses antes del Big Rip, el efecto alcanza la escala de los sistemas
planetarios: los planetas se desprenden de sus estrellas. Faltando 30 minutos
para el postrer momento, los planetas se desintegran. En la última fracción de
segundo del Universo los átomos se desgarran. Luego, nada.
Reflexión
Como hemos leído anteriormente
el universo sigue expandiéndose y nosotros seguimos expandiendo nuestras dudas.
¿Quién terminara de contar las estrellas,
las galaxias o los planetas? De una cosa si estoy seguro, el universo
tuvo que ser creado por un arquitecto cósmico cuya inteligencia pasa la nuestra,
que lo creo con el simple hecho que siempre mantuviésemos la mirada hacia
arriba y recordar que no estamos solos en el basto universo.
De lo que si estoy seguro es
que mientras nos ponemos de acuerdo para descifrar como es que funciona el
universo, es que seguiremos envejeciendo y el firmamento seguirá brillando..